La huerta como un pincel.

Ficha

Identificación
La huerta como un pincel.
Identificador del elemento de patrimonio inmaterial
PI2113
Localización
Comunidades, grupos, localidades o individuos involucrados
Patrimonio familiar
Dimensión geográfica del elemento
Funciones sociales y culturales del elemento patrimonial
La huerta es un espacio fundamental para entender la vida en los pueblos de la llamada Tebaida berciana. Es un terreno que goza de unas condiciones especiales de fertilidad y que se encuentra cerca de la casa, generalmente de pequeñas dimensiones donde se cultivaban los productos necesarios para la alimentación diaria. No es un elemento que haya generado excedentes tradicionalmente para la venta, pero el papel desempeñado en la producción y reproducción de la vida social ha sido fundamental.
Aparte del valor económico del mismo, la huerta tiene un importante valor social, es un lugar de encuentro, de comunicación y de sociabilidad, así como también un mecanismo de refuerzo de la solidaridad y de ayuda mutua entre los miembros de la comunidad.
Medidas de salvaguarda y riesgo
La huerta y todo lo que le rodea continúa desempeñando un papel importante en la comunidad. Este cuidado y esta práctica ha estado sometida un proceso constante de cambio en relación a su uso y a su funcionalidad, ha pasado en algunos casos a ser una práctica que va más allá de la mera supervivencia para formar parte del mercado. Algunas familias venden sus productos en el mercado de los miércoles y los sábados en la localidad de Ponferrada, mientras que en otros casos se ha convertido en una forma de ocupar el tiempo y de mantener el contacto con la naturaleza para personas que ya se han jubilado y se han quedado en el pueblo, o bien, han regresado a la población después de una larga vida en otros lugares.
Descripción etnográfica
La huerta forma parte del paisaje de los pueblos de la tebaida. En la localidad de Valdefrancos, la huerta se encuentra al lado de la Iglesia en uno de los pocos lugares planos que ofrece la geografía del lugar. En la vida familiar la huerta ha sido la tierra que se ha trabajado incluso hasta los últimos días de la vida. Cuando otras tierras se iban vendiendo o abandonando por no poderse trabajar, el terreno de huerta quedaba como última tarea, en muchos casos ya de entretenimiento. En el documento etnográfico que presentamos aparece de un modo nítido la percepción de esclavitud que tenía la vida relacionada con la tierra y con el ganado. A su vez se describen los productos más habituales que se plantaban, y resulta interesante también ver cómo la tierra y las plantas de la huerta se cuidaban con especial esmero y despertaban cierta admiración.
En la huerta berciana se plantaba en algunos casos el llamado pan, si bien, la mayor parte del cultivo se realizada fuera de estas huertas, pero no podían faltar los garbanzos, patatas, pimientos, cebollas, etc. En determinados momentos la huerta ha sido un mecanismo muy importante de distribución de alimentos entre padres e hijos, tal y como se menciona en el documento etnográfico. Ha sido también un lugar de orden, de cuidado y de conocimiento de los momentos de preparación de la tierra, de siembra, de recogida y de cuidado, por eso ha sido importante tenerla siempre que se podía como un pincel.
Bibliografía
El Bierzo. Hacia la modernización agraria
José Cortizo Álvarez
Departamento de Geografía. Universidad de León
Conjuntos de fichas
Fecha de creación
23 de octubre de 2021
Fecha de modificación
2 de noviembre de 2021