Bienes históricos o artísticos

Inventario de Bienes Muebles en diversas localidades del Municipio de Ponferrada. Incluye la actualización de los Inventarios de Bienes Muebles de la Iglesia Católica sobre las bases de datos existentes, así como la elaboración de nuevos inventarios del Patrimonio Mueble de titularidad municipal. 
  • Lombillo. Ermita de Nuestra Señora de la Encarnación

    La pequeña ermita de Lombillo hace las veces en realidad de iglesia parroquial al compartir el templo de San Martín -verdadera parroquia- con la vecina localidad de Salas de los Barrios. Se trata de un recogido edificio de planta rectangular, construido en sillarejo y mampuesto, si exceptuamos ciertos refuerzos de sillería que se disponen en los puntos estructuralmente más débiles del edificio. Los muros laterales son totalmente lisos, con alguna pequeña ventana a la altura del presbiterio y sendos contrafuertes que marcan el paso a la capilla mayor. Su cabecera es cuadrangular y su testero recto. Ninguna concesión a lo decorativo encontramos en esta parte del edificio. Más relieve adquiere la fachada principal, con arco de medio punto de buenas dovelas en su centro y sobre ella una minúscula hornacina y una ventana rectangular que aporta luz tanto al coro como a la oscura nave. Por diversos desconchones y catas realizadas en este frente es apreciable que el material con que se construyó es idéntico al resto del templo, aunque aquí se encuentra mayormente oculto por un grueso revoco. Corona la fachada una moderna espadaña de piñón triangular, moldura separadora y remates ornamentales concebida para alojar una única campana en su tronera de arco de medio punto. El sobrio interior, cubierto a dos aguas y con techumbre de yeso en la nave y con armadura de madera en la cabecera, hermana bien con el exterior. A pesar de ello, conserva un conjunto retablístico de interés, con tres piezas de época barroca, en la que el mayor descolla por su buena hechura y por la inclusión en su imaginería de imágenes de cronología anterior que quizá nos estén hablándo de un retablo anterior o incluso de un edificio primitivo.
  • Valdefrancos. Iglesia de San Bartolomé

    Parroquia de la pequeña localidad de Valdefrancos, ubicada en la margen izquierda del rio Oza que divide la población en dos. Dedicada a San Bartolomé, se erigió entre los siglos XVII y XVIII. Al exterior llama la atención su correcta fábrica y su esbelta espadaña. Y en su interior se conserva un interesante retablo mayor de factura barroca, labrado a mediados del siglo XVII con una Inmaculada de modelos fernandescos y un curioso programa iconográfico dedicado a la orden de San Francisco. Además de este conjunto conserva otra pareja de retablos elaborados entre los siglos XVII y XVIII, de dispar interés y estado de conservación. En uno de estos se exhibe la imagen del titular de la parroquia, conocido popularmente como "San Bartolo".
  • Peñalba de Santiago. Iglesia de Santiago

    Iglesia construida en el año 937 para albergar los restos de san Genadio. Dispone de una única nave, dos estancias laterales (a modo de falso crucero) y una capilla a los pies que semeja un contraábside, más una torre a los pies, actualmente separada del resto del edificio. Constituye el mejor ejemplo conservado del llamado “arte mozárabe”. Intervenido desde comienzos del siglo XXI en enlucidos y solado, falta por acometer la restauración de las pinturas murales del siglo X.
  • Montes de Valdueza. Iglesia de San Pedro

    De origen visigodo, y reconstruido a comienzos del siglo X, la parte conservada más antigua es el templo monástico benedictino, de estilo románico, convertido en iglesia parroquial después de la Desamortización. Consta de tres naves, rematadas por sendas cabeceras de planta semicircular, y torre a los pies. Conserva el acceso sur (románico) y otro neoclásico al oeste. Es el edificio referencial de todo el valle, contó con claustro (s. XVI), patio y restos de ampliaciones monásticas. Actualmente se encuentra en fase de ruina consolidada, con la panda oriental rehabilitada. Destaca su célebre lápida fundacional, de la época de san Genadio, y la gran cantidad de mobiliario litúrgico de su interior, donde impera el estilo barroco, pues el templo conoció una extraordinaria renovación en el siglo XVIII. Cada una de sus tres cabeceras alberga un retablo, dedicados a San Pedro (central), San Genadio (norte) y a la Virgen de la Guiana (sur). Otros dos en los machones que flaquean la capilla mayor, dedicados a San Benito (norte) y Santa Gertrudis (sur), y un retablo pintado, de estilo neogótico, en el hastial norte del transepto. La iglesia tiene un doble coro, uno en la nave central y otro sobre la tribuna. Capítulo aparte merece la sacristía, un espacio rococó de privilegiada conservación. Las dependencias monásticas, articuladas en torno a un claustro renacentista y un patio, se conservan a modo de ruina consolidada. La panda oriental del patio se ha rehabilitado en la segunda década del siglo XXI.
  • San Clemente de Valdueza. Ermita de San Juan del Tejo

    De la desaparecida ermita de San Juan del Tejo apenas resta una posible pila (de función desconocida) embutida en un muro de una finca donde un enorme tejo recuerda la advocación de una ermita que hace siglos dejó de existir. En sus cercanías, se encuentra la ruina de un molino.
  • Bouzas. Iglesia de San Juan Bautista

    Pequeña iglesia de nave única techada a dos aguas con armaduras de par y nudillo moderna y cabecera destacada en altura y en anchura cubierta con bóveda de cañón. Su construcción, como buena parte de los edificios del entorno, se llevó a cabo en mampuesto cuarcítico con la introducción de piezas de mayor formato en los puntos más sensibles del edificio. Tras su cabecera se erigió la sacristía, de planta rectangular, y curiosamente, en un lateral del presbiterio la torre espadaña con dos troneras y remate en forma de apuntado piñón. El interior es sobrio y luce encalado sin otra ornamentación que las pequeñas sutiles impostas que coronan los pilares sobre los que voltea el arco de Gloria. Cuenta esta iglesia con tres retablos, el mayor y dos colaterales, todos del siglo XVIII. El primero es ya neoclásico, aunque mantiene algunos exornos barroquizantes, los otros son de gusto churrigueresco.
  • Manzanedo de Valdueza. Iglesia de San Pedro Villarino

    Iglesia parroquial de este pueblo, situada en un castañar a un kilómetro del mismo. El edificio está en precario estado por el derrumbe de parte de la cabecera y el mal estado de las cubiertas. Adyacente a su costado norte, la ruina de la casa rectoral. Levantado en el siglo XVIII, con un sencillo pórtico al sur que protege su portada de caracteres románicos, todavía alberga restos de la armadura de su cabecera, un par de retablos, la mesa de altar, y pinturas murales. Por suerte, en su espadaña se mantienen sus dos campanas y su campanillo, cada una en su correspondiente tronera.
  • Espinoso de Compludo. Iglesia de San Miguel

    Iglesia de nave única con cabecera cuadrangular de testero plano. El edificio actual conserva restos del primitivo edificio románico, consagrado hacia 1144. Su portada meridional, renacentista, se protege por un moderno pórtico y en el costado contrario se yergue la torre, rectangular con cubierta pétrea. El interior es bien interesante y se cubre todo él con bóveda de cañón jalonado por arcos fajones de medio punto. Conserva un rico conjunto de bienes muebles, destacado varios retablos de cronología barroca, especialmente el mayor y sus colaterales. También se ha de llamar la atención sobre una imagen mariana de cronología medieval
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