Elementos inmateriales
Incluye un estudio de investigación sobre la antropología y su contextualización en el Patrimonio Comunitario del territorio, identificando todos los recursos del Municipio y su vinculación a la creación de productos, itinerarios culturales y turísticos.
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Mujer rural I
El papel de la mujer en la sociedad rural de la Tebaida berciana ha sido fundamental. Ha ejercido una vital función de carácter social, pues con la complementariedad ejercida en las labores productivas junto con su labor en la vida familiar del hogar ha contribuido a la reproducción social durante cientos de años. A su vez ha ejercido y lo sigue haciendo, una importante función cultural ya que, en gran medida se considera la portadora de la tradición y de la memoria oral e inmaterial de los distintos grupos sociales en sus distintas manifestaciones, bien sean de leyendas o religiosidades populares, como de formas tradicionales de sanar, de cuidar o de cocinar, como de los distintos rituales de paso que han marcado de la vida íntima y familiar. Además han contribuido de un modo decisivo al cuidado del medio ambiente, pues su actividad ha sido responsable con los paisajes y la biodiversidad del entorno a pesar de la reiterada invisibilidad de su tarea poco reconocida. -
Ir al feje del Xardón.
Ir al feje es una expresión que remite a una práctica habitual en sociedades ganaderas de montaña y remite a la necesidad en primer lugar de encender y mantener el fuego como elemento esencial de la casa por la mañana, así como también para la alimentación del ganado y la preparación del horno para la elaboración del pan. Es una práctica que ha vinculado tradicionalmente a los jóvenes de las familias como un modo de contribución a la economía familiar, pero al mismo tiempo ha sido también una práctica colectiva, que ha servido para crear lazos de mocedad entre los más jóvenes de la localidad. En el registro etnográfico que se adjunta se puede observar en primer lugar la importancia concedida al fuego como elemento central del inicio de la jornada durante gran parte del año, y a continuación se describen los modos de acarreo, bien en burro o en carro. Es significativo también el modo social que se percibe en la descripción de esta práctica. -
El Pingo
El pingo es un término que describe el momento en el que empezaban a caer los erizos de los castaños y también de los nogales. Cuando el fruto todavía se encontraba verde e inmaduro no se podía varear, por eso, cada mañana cuando se acercaba la fecha la mujer de la familia se acercaba al soto para ir al pingo. Se visitaban cada mañana los distintos sotos de castaños y nogales para apañar el fruto que había quedado ya en el suelo. -
Oveja perdida. Oración a San Antonio.
En los pueblos de montaña que conforman la llamada Tebaida berciana, el ganado ha sido siempre, un bien preciado y su perdida ha supuesto una desgracia. Por este motivo en cuanto una cabeza de ganado no se encontraba o se perdía en el monte era frecuente el uso de plegarias y de oraciones que ayudasen en el proceso de búsqueda. La apelación a San Antonio era recurrente en la zona para tratar de encontrar objetos perdidos, entre ellos, por supuesto el ganado. Quien recitaba la oración se aislaba de los demás miembros de la familia y recitaba de memoria unas palabras rogatorias tal y como se pone de manifiesto en el documento etnográfico que se acompaña. -
La corta. Ganadería y cortar el roble
Los usos ganaderos han estado vinculados a zonas de montaña donde los pastos han sido el sustento principal para los animales domésticos. Estos usos productivos ganaderos han mantenido una economía de subsistencia en cuanto a los productos y alimentos de proteína animal, pero también han servido como bienes de intercambio a través de una red compleja y extensa de mercados de ganados que nutrían de ingresos a las familias locales, pero que han dado lugar a prácticas económicas relacionadas con tratantes de ganado, intermediarios e incluso expertos en el cuidado y la sanación de animales enfermos. -
El agua del cuerno de alicor.
La práctica curativa a través del agua purificada se realiza por regla general en la casa portadora del cuerno. La gente del pueblo y de localidades cercanas conocedoras de su existencia acudían cuando tenían inflamación de las anginas a ser tratadas in situ o bien, acudían a por el agua para tratarse ellos mismos según las indicaciones dadas, que eran muy estrictas. Según los testimonios recogidos no se cobraba por el tratamiento. El agua servía sobre todo para dolores de garganta, para dolores de muelas o para heridas infecciosas. Como hemos señalado la regulación del tratamiento era muy estricto. Este agua no se podía de ninguna manera usar para beber una vez bendecida, del mismo modo, una vez que se rociaba la herida con el agua no se podía tocar durante un tiempo determinado. Si esto ocurría, era necesario volver otra vez a por el agua purificada. -
Fuente El Rabaneo.
Se desconoce la fecha de la construcción, si bien está bien documentada la fecha de la renovación de la fuente y del lavadero que fue hace unos 20 años por indicación del alcalde pedáneo correspondiente. La fuente actualmente está en desuso habitual, pero tiene una gran importancia para la historia de la localidad tal y como se puede percibir en la memoria de los habitantes de Villanueva, por tal motivo consideramos que la renovación que se hizo de la misma no tuvo en cuenta estos aspectos y se transformó su forma original perdiendo también valor el lugar. La importancia etnográfica de este elemento radica en su relación con otras dos fuentes que nos permiten conocer el origen del poblamiento de Villanueva. La primera de las fuentes es conocida con el nombre de ARANTIGUA. Esta fuente se sitúa en las laderas arriba y es el primer punto de toma de agua que se recuerda en la memoria de los habitantes de Villanueva. Actualmente se encuentra tapada por la maleza y con un acceso imposible. En una etapa posterior el poblamiento fue descendiendo en dirección hacia el río y se abandonó por tanto esta primera toma de agua. Es necesario recordar la importancia de las fuentes y manantiales en un contexto donde todavía no hay canalizaciones regulares ni, por supuesto agua corriente. La segunda toma de agua una vez que el poblamiento había cambiado es el conocido como el POZO DEL TRUCHEIRO. Es un manantial que actualmente ha sido también radicalmente modificado y que se encuentra tapado y sin posibilidad de uso. Solamente en época de aumento del caudal el agua desborda y mana hacia fuera. Ha sido muy importante para la comunidad pues ha sido durante mucho tiempo el lugar de donde se obtenía el agua para beber, y además se obtenía el agua necesaria para las labores del horno comunal. Durante algún tiempo esta toma de agua fue muy importante y se complementaba con la fuente de El RABANEO que contaba a su vez con un lavadero que como dejó de ser funcional, en la renovación de la fuente desapareció. Solamente se puede percibir la forma del mismo. -
Hornadas comunales.
El horno comunitario también era un lugar especial de contacto sobre todo de mujeres, ya que la elaboración del pan, su preparación y su cocción, así como de otros productos como las empanadas y las roscas ha sido una labor claramente feminizada. En estos lugares de la vida comunitaria se tejían relaciones sociales muy poderosas y además se trabajaba de forma comunitaria con un reparto muy definido de funciones, tal y como se describe en el audio que adjuntamos. Durante determinados días del año y en distintas celebraciones, la hornada se realizada de forma comunitaria, para luego llevar a cabo una fiesta de degustación de estos productos.