Fichas
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Cernir el grano
En los valles de la Tebaida berciana cuando se habla de "el pan" no solamente se refieren sus pobladores al producto ya elaborado, sino que este término describe otros muchos elementos que intervienen en el proceso. Por ejemplo, es frecuente escuchar la referencia a "la hoja del pan" para referirse a la parte del territorio que está destinado al cultivo generalmente del trigo, aunque también en algunos casos al terreno en el que se cultiva "cebada". También se utiliza el término para referirse a otra parte del proceso de elaboración del producto, como es la obtención del grano y el proceso de ceñido del mismo. Recogemos en este audio la descripción del proceso de "cernir el grano", o el proceso conocido como el cribado. En él se utilizan unos cribos o cribas especiales denominadas "piñeiras" que son instrumentos de cedazo muy tupido utilizado para cernir la harina antes de amasar y de cocer el pan y que tenía como finalidad dejar pasar solamente la parte de más fina del grano y desechar la parte más gruesa que era destinada para la alimentación del ganado. -
El coste de la vida ( patatas )
La reproducción social en poblaciones de montaña ha resultado muy difícil. Tanto el invierno con las copiosas nevadas que se mantienen en la memoria oral, como el trabajo a destajo de los veranos hacían que la vida fuese tremendamente costosa sobre todo en energía consumida. Esto ha repercutido, sin duda, en los procesos migratorios que se ha sucedido a lo largo del tiempo. Raro es una familia no tenga al menos a uno de sus miembros que ha emigrado en algún momento, bien en la primera ola migratoria a Latinoamérica o bien ya en la segunda donde muchas personas de estos valles emigraron a probar suerte en varios países europeos, sobre todo Suiza y Francia. Algunos otros procesos migratorios de los pueblos de la Tebaida llevaron a algunos de sus habitantes al Norte de España. Es significativo el número de personas que han pasado un tiempo como emigrantes y que luego han regresado y han construido sus casas nuevas o bien renovados las casas familiares. El audio que presentamos recoge el testimonio de la dureza de la vida en la montaña, en concreto en la localidad de Montes de Valdueza. Dos eran los productos alimentarios de enorme importancia, uno de ellos “el pan” y otro la patata. -
Paisaje humanizado I ( bancales)
La producción en las zonas de montaña adolece de extensiones grandes y planas de terreno sobre la que trabajar, por eso, era frecuente la creación de bancales que servían para fijar la tierra y para cultivarla. Los terrenos más cercanos se dedicaban a la huerta, los que estaban más cerca del río y de las casas, también en muchos casos allí se sitúan las eras como los espacios para majar, y luego ya en los bancales e incluso en laderas empinadas la producción era sobre todo de patatas y cereal, trigo en las laderas más cercanas, las conocidas como laderas del pan, y luego el centeno. Estos bancales protegían sobre todo de las avalanchas de agua en torrente por el valle abajo en momentos de grandes tormentas de final de verano o de grandes deshielos. -
Labrar pizarra. El Cembón.
Los modos de supervivencia en entornos de montaña hostiles pasaba por aprovechar al máximo los recursos naturales que se encontraban alrededor. Desde la fabricación de la cal a partir de las piedras calizas hasta la producción de la pizarra. Antes de la extracción y producción industrial de la misma, el proceso de realizaba artesanalmente y conllevaba el proceso de labrado de la piedra. Junto a esto, el audio que presentamos nos da cuenta del conocimiento toponímico del lugar y de las distintas posibilidades de aprovechamiento que se plantean en la localidad. Así se citan lugares que se corresponden con vetas de pizarra de dónde se extraía el mineral. El cullado y el cembón son dos términos que describen estos lugares en Montes de Valdueza. -
Cruz exterior
Cruz de grandes dimensiones de remates flordelisados con expansiones de perfil ultrapasado en los dos travesaños. Una cruz de cuatro pétalos se inserta en el cuadrón y cuatro, más pequeñas, en el punto central de cada una de las expansiones. Se juega con la policromía de los distintos materiales que la componen y con los tres planos en que se ensambla el material. -
Juego de hacheros
Pareja de hacheros de madera de factura barroca. Se compone de un pie troncopiramidal de base triangular, un largo vástago torneado y un mechero de de forma circular. Toda su superficie va cuajada de decoración barroca a bases de vegetales carnosos, ménsulas, conchas, gallones y algunos motivos geométricos. -
Pescante de la lámpara del Santísimo
Pieza a partir de láminas de metal claveteadas para producir un diseño calado que reproduce un jarrón de azucenas (con dos flores caladas) y el monograma mariano. El travesaño vertical se torsiona, y la unión al muro con una bisagra permite moverla. En la parte superior, dos niños con lanza y caña con hisopo flanquean una cruz coronada. -
Lámpara del Santísimo
Lámpara colgante de plata compuesta de vaso, cadenas y copete. El primero tiene forma abullonada con un perillón inferior semejante a los nudos de los cálices seiscentistas y dos cuerpos convexos de tamaño decreciente rematados por una pestaña lisa con una cenefa de motivos circulares. Todo su superficie se decora con motivos florales y motivos fitomorfos, además de motivos de cintas en la parte inferior. Alrededor del último cuerpo se aplicaron cuatro costillas tornapunteadas entre motivos escultóricos de fundición. Cada una de las cuatro cadenas está compuesta de siete eslabones que simulan motivos vegetales. Por último, el copete tiene forma acampanada, aunque tanto su boca como su remate cupulado van resaltados tanto en volumen como en decoración. También esta pieza porta ornatos similares a los de la base y motivos fundidos que la unen a las cadenas.







