Fichas
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Lámpara del baptisterio
Lámpara de factura industrial elaborada en metal dorado y vidrio, que recuerda en su diseño a ciertos motivos art nouveau o incluso imperio. Consta de una corona superior circular con motivos fitomorfos, un brazo cilíndrico y calado con una suerte de colgantes textiles y un cuerpo semiesférico del que penden todos los vidrios. Además de las sartas de vidrio de la parte central, de los laterales penden diversos fanales, también de vidrio en forma de tulipa. El conjunto remate una suerte de perillón fundido. -
Vidriera del baptisterio
Vidriera rectangular, de factura contemporánea. Está compuesta de vidrios rectangulares y en su centro diversos motivos iconográficos como una concha, un pez, un ancla y un sol con el anagrama JHS, todos ellos vinculados al bautismo y a la esperanza de la vida cristiana. -
Templete / cortinajes
Cortinajes de factura contemporánea que imitan los que sobre el retablo mayor protegen la imagen de la Virgen de la Encina o los que tiempo antes se habían realizado en plata para determinadas celebraciones solemnes. Aunque son de una única pieza se componen de sendas cortinas laterales que descorren unos angelitos y remate semicircular con guardamalletas. -
Cristo crucificado
Completando el conjunto de este retablo hornacina figura un crucificado de cronología muy anterior al resto de piezas. Es una talla del primer tercio del siglo XVI, con ciertas reminiscencias del la imaginería gótica, como el frontalismo del cuerpo, el sumario estudio anatómico y ciertos detalles de la talla de la cabeza. Como decimos, la figura se nos muestra totalmente frontal y carente de movimiento, únicamente roto por lo asimétrico del perizoma. La testa se gira e inclina hacia el hombro derecho, muestra ojos cerrados, gesto dulce, barba corta, larga melena organizada en gruesos mechones y corona de espinas de talla. Sobre la cruz se dispuso una cartela con el titulus en capitales romanas, cuya formalización parece de cronología posterior al crucificado. -
Angelito con arma Christi 2
Escultura de bulto redondo de un pequeño ángel, en pie, desnudo, que porta en sus manos una escalera, uno de los arma Christi. Es una figura algo más estática que la de su compañero, acaso dotada de un cierto movimiento por la serpenteante curva que describen sus brazos y cabeza. Una tela cubre parcialmente sus partes pudendas. Las alas se ha redorado modernamente. -
Angelito con arma Christi
Escultura de bulto redondo de un pequeño ángel, en pie, desnudo, que porta en sus mano dos de los arma Christi, concretamente la lanza y la caña con el hisopo. Es una figura elegante, dotada de un cierto movimiento en la parte superior del torno y sobre todo con el ladeamiento de la cabeza hacia su izquierda. Una tela cubre parcialmente sus partes pudendas. Las alas se ha redorado modernamente. -
Retablo hornacina
Retablo hornacina de moderna composición, en el que para adaptarse al arcosolio de fábrica se ha realizado un marco de madera de dorada que imita el de su frontero. Y sobre una tela adamascada se han compuesto un grupo escultórico con Cristo crucificado y dos angelitos con los arma Christi. Todas las figuras se disponen actualmente sobre modernas ménsulas de distinta factura, pero realizadas en tiempos no muy lejanos. -
Lienzo del Bautismo de Cristo
Pintura de forma rectangular y remate semicircular para adaptarse al vano que la acoge. Presenta el tema del bautismo de Cristo en el río Jordán. A la derecha del lienzo aparece San Juan Bautista, vestido con su habitual atuendo y portando en su mano izquierda el lábaro y en la derecha la concha con la que derrama el agua sobre la cabeza de Cristo. Este, aparece en el centro, parcialmente desnudo, con un elegante contrapposto y con el cuerpo torsionado, pues mientras la cabeza gira a la izquierda el torso y las manos giran hacia el lado contrario. A la izquierda y en un segundo plano reconocemos a otro personaje que se desviste y que quizá sea una representación del propio Cristo en un momento previo al bautismo. La parte superior de la pintura se completa con una rompimiento de gloria en el que el Padre Eterno va rodeado de un cortejo de querubes. La pintura es efectista y colorida, seguramente inspirada en alguna estampa de época, que su autor copió con regular soltura.







