Bienes históricos y artísticos
Conjunto de fichas
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- Descripción
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Bienes históricos y artísticos
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Colección de bienes históricos y artísticos de la Tebaida Berciana.
Fichas
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Retablo de San Miguel
Pequeño retablo de dos cuerpos más ático y tres calles sobre predela con relieves. Se halla encajado de manera deficiente en un arcosolio del muro sur. Columnas estriadas con el tercio inferior con grutescos con traspilares enmarcan sus encasamentos, de los que falta el central. Destacan los desarrollados aletones del cuerpo superior, compuesto por una única hornacina, que acoge a la talla titular. Un mínimo ático en forma de piñón triangular remata la estructura. El cuerpo bajo se ocupa por las tallas de San Roque, en el centro, flanqueado de San Sebastián (a la izquierda del espectador, según lo mira de frente) y un relieve de alabastro de Virgen con Niño. El pintor de Salas Amaro Lobos firmó en 1638 un contrato para policromarlo, que fue anulado por ciertas desanevencias. -
Pintura mural casquete absidal
Cuando se intervino el retablo mayor (1992-1993) aparecieron antiguos revestimientos del casquete absidal. Dos, concretamente. El más antiguo, que parece que se conserva por entero, es un efectista fondo de color teja interrumpido por el despiece pintado de sillares, delineado por línea simple blanca. Es probable que esta decoración fuera la que inauguró la renovada iglesia a mediados del siglo XVI. Por encima de este enlucido se pintó (quizá en el siglo XVIII) un cortinaje, del que hoy apenas resta la mancha de color anaranjado que constituiría el fondo de lo que se ve con las cortinas abiertas. Se han perdido todos los detalles. Se conservan dos líneas negras perimetrales festoneadas que es difícil asegurar si pertenecen a alguna de estas dos decoraciones murales (posiblemente a la dieciochesca) o a otras que históricamente hubiera. -
San Pablo
Pintura sobre tabla que representa una cabeza de perfil (no corresponde exactamente con la pareja de San Pedro, que muestra parte del pecho) de San Pablo, calvo, con abundante barba y semblante serio. Se advierte la empuñadura de una espada (su atributo martirial) que sujeta con su mano izquierda. -
Santa Faz
Pintura sobre tabla que representa la "Vera Icon", el rostro de Cristo que tradicionalmente se considera que quedó impresionado en la Verónica. Rostro frontal de Cristo con cabello simétrico que le cae sobre los hombros, grandes ojos ovalados, boca cerrada y barba y bigote recortados. Tres potencias enmarcan su cabeza, cada una de ellas con tres pequeños rayos. Destacan las buenas carnaciones. -
San Pedro
Pintura sobre tabla que representa el rostro de perfil de San Pedro, que muestra como atributo dos llaves, una dorada y otra como si fuera su sombra. San Pedro se muestra con grandes entradas, pelo grisáceo, boa entreabierta, barba corta desordenada y grandes ojos ovalados. Se alcanza a ver parte del pecho, cubierto con un manto con cuello en forma de uve. -
Dios Padre
Dispuesto en horizontal (bajo un cuarto de esfera), una figura de medio cuerpo de Dios Padre emerge de un nubaje blanco con los brazos estirados. Las necesidades de adecuación al marco provoca fallos en las proporciones anatómicas: brazos demasiado cortos y manos demasiado grandes en relación. El cabello, abultado, se ordena en mechones. La barba, partida, se ordena simétricamente. Se cubre con un vestido con mangas cortas. -
San Miguel venciendo al demonio
Un arcángel san Miguel que ocupa prácticamente todo el tablero, con alas multicolores pintadas (no talladas en relieve) blande una espada flamígera que levanta con su mano derecha mientras empuña un escudo en forma de cueros recortados con la contraria, visto por su parte interior. El atuendo del Arcángel, de tonos rosas y con vistosos estampados, destaca sobre el resto del conjunto. Dicho atavío, que descubre una pierna casi entera, su melena ceñida por un yelmo, y las tonalidades imperantes sitúan la representación a medio camino entre el personaje sagrado y una exuberante cortesana su no fuera por el hórrido demonio rojizo, de cuerpo entero, al que pisotea el personaje celestial. -
Oración en el Huerto
El arco de medio punto que enmarca la escena contiene a Jesús arrodillado, en oración, separado de los tres discípulos dormidos por un olivo, que hace de eje de la escena. Dicho árbol y el fondo floral sutilmente pintado representan el Huerto de los Olivos. La mirada de Cristo se dirige a las alturas, a la esquina de la composición, en que se aparece un musculado ángel entre nubes portando un cáliz, que prefigura la Pasión que está a punto de suceder. La eficaz sensación de movimiento de los brazos de Cristo contrastan con la quietud de los discípulos, dormitando en acusado escorzo







