Bienes históricos y artísticos

Conjunto de fichas

Fichas

Búsqueda avanzada
  • Virgen del Carmen

    Talla de la Virgen con Niño, en su color como el resto del retablo. Se muestra a la Virgen de pie, sobre un nubaje cuajado de cabezas de querubines, con el brazo derecho levantado a media altura y el Niño sostenido sobre su mano izquierda. La Virgen se presenta sin velo, cabello lacio que cae simétrico marcando mechones, con ojos grandes y mirada fija, a lo que coadyuban los ojos vítreos, y con restos de lo que parecen encarnaciones en la faz, que contrasta con el color del conjunto. Especialmente interesante es la labor con los paños. Porta hábito, manto abierto prendido con broche central a la altura del cuello, y muestra por debajo del manto un largo escapulario con un escudo coronado en la parte superior del mismo (mudo por faltarle la policromía). Los pliegues denotan un tratamiento efectista, a pesar de la falta de policromía, y dotan de movimiento a la imagen, acrecentado por la posición del brazo y una pierna ligeramente avanzada. El Niño, que señala hacia arriba con su brazo derecho, tiene desprendido el izquierdo, así como la bola que portaba.
  • Peana de la Virgen del Carmen

    Sencilla peana moldurada y policromada, simétrica y estrechada en su parte central por una generosa escocia.
  • Sagrario

    Simple puerta rectangular con cerradura, sin decoración al exterior, con una florida tarja de talla por encima de ella. Al interior de la portezuela, en relieve, figuran una cruz y un sudario.
  • San Juan evangelista

    Santo de pie, hierático, que se muestra frontalmente, con el brazo derecho estirado y con el izquierdo pegado al cuerpo sosteniendo un libro abierto, inscrito. Su indumentaria consiste en un vestido rojo al que se superpone un manto azul estampado, con buena policromía y estofado de pincel, que deja el hombro derecho descubierto, ribeteado con dorados. La pieza no está ahuecada por la espalda y dispone de peana solidaria.
  • Inmaculada

    Escultura de bulto redondo de la Virgen Inmaculada. Su perfil triangular, la actitud orante, casi hierática, y el tratamiento de los pliegues transversales en la parte inferior del manto (que simétricamente baja desde el cuello) le hace deudora de los modelos de Gregorio Fernández, así como los plegados metálicos, o la disposición del cabello, largo, simétrico y con pronunciadas ondulaciones. La talla se asienta sobre una peana solidaria (otra peana, que tiene ficha propia, sobreeleva la imagen) por encima de la cual se desarrolla un bulbo de cabezas de querubines, con un generoso cuarto lunar por detrás. De la peana emerge un resplandor de latón refulgente en forma de uve que alterna rayos rectos y flameados, rayos que también emergen de su corona. El color azul intenso de su manto contrasta con el blanco del vestido, donde en el centro de pintó el monograma mariano.
  • Frontal de altar del retablo de la Virgen del Carmen

    Pieza de madera que forra una mesa de altar de fábrica. El frontal se compone de tablones unidos mediante listones por su parte posterior, no visibles. El tablero central, liso y enmarcado por simples listones, acoge por toda decoración en su centro un rombo blanco, con filete dorado, en medio del cual se dibuja a modo de monograma una M y una V, posiblemente en abreviación de Virgen María, huyendo del tradicional monograma M A.
  • Retablo de la Virgen del Carmen

    Retablo lateral de la iglesia de San Martín, dispuesto en el testero de la nave lateral sur. Su estructura e imagen responde a la de la mayor parte de los retablos barrocos de la segunda mitad del siglo XVIII, organizado en dos cuerpos y tres calles, donde sus espacios se articulan a base de columnas salomónicas, estípites y soportes mixtos que se asemejan a complejas columnas abalaustradas pero cuajadas de decoración. Toda la máquina se asienta sobre un escueto banco en que se alojan los mensulones en los que cabalgarán los referidos soportes. El cuerpo inferior recoge tres hornacinas de escasa profundidad, pero que sirven para alojar pequeñas imágenes, el superior tan sólo las replica en la calle central, pues en las laterales se tallaron sendas cartelas de movidos perfiles. La superficie del conjunto es rica en ornatos de corte barroco e incluso rococó. Llama la atención que quedó "en blanco", es decir sin policromar quizá por falta de recursos en la economía parroquial.
  • Copón

    Copón de pie abullonado de tres alturas, las dos exteriores de perfil recto, la central convexa. En el centro se ajusta el astil, de nudo ovoidal y una serie de molduras y cuellos arribas y abajo para dotarle de cierta altura. La copa tiene perfil cilíndrico, roto únicamente por la pestaña que aflora en su parte superior y que sirve para encajar la tapadera. Esta última se asemeja a la propia basa del copón, pero invirtiendo los perfiles en sus tres alturas. Como remate lleva una pequeña cruz latina de brazos rectos y terminaciones circulares.