Bienes históricos y artísticos

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Fichas

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  • Cáliz-custodia

    Cáliz que sigue los modelos habituales de mediados del siglo XVII, con su base moldurada, su astil torneado con nudo periforme y su copa de de perfil acampanado. Pero en este caso, la pieza se completa con un viril circular rodeado de rayos rectos y ondulados que se acopla en el cáliz tras desenroscar su copa. Mientra el cáliz va en su color, el viril se doró y, además, se decoró con pequeño toques de buril en su rayos a base de ces, punteados y motivos geométricos muy sutiles.
  • Campanilla

    Campanilla litúrgica de cuerpo troncocónico de perfil ligeramente cóncavo. Arriba y abajo muestra una sencilla moldura lisa. El mando, torneado, consta de distintos entrantes y salientes ensanchándose hacia el extremo, que remata en una especie de botón saliente.
  • Cáliz

    Cáliz aparentemente recompuesto o reconfigurado a partir de dos pies de distinta cronología. Su base abullonada y de varios pisos de perfil cóncavoconvexo parece propio de una obra del siglo XVIII. Su astil, que se reduce a un nudo periforme invertido y a un cuello de perfil troncocónico son similares a los de tantas piezas elaboradas a lo largo del siglo XVII. La copa es lisa, acampada y de labios abiertos, con una pestaña saliente hacia la mitad, careciendo de cualquier indicativo cronológico. Uniendo la base y el astil se colocó un gollete de tipo carrete, ligeramente ornado en sus bordes salientes, lo que resultaría inusual en las modas del Seiscientos, por lo que quizá se incorporó más tade.
  • Macolla

    El castillete está compuesto por dos cuerpos hexagonales que reproducen cada uno de los elementos de un templete arquitectónico. En el inferior se abren capillas con arcos conopiales y tracerías que enmarcan parejas de apóstoles, recubiertas con esmaltes. Lo mismo ocurre con las capillitas del cuerpo superior, en las que se alojan seis santas mujeres, bajo arcos lobulados con chambranas. El remate inferior es hemisférico y se debió de añadir en el siglo XVII, probablemente por parte del platero ponferradino Juan de Villalobos que, 1667 restauró la cruz. El cañón, hexagonal, de aristas relevadas, se inicia con un nudo simple, y en sus caras se desarrolla la inscripción alusiva a la autoría recogida más abajo. Esto queda refrendado por el correspondiente punzón.
  • Cruz parroquial

    Árbol de brazos rectos con terminaciones flordelisadas, expansiones cuadrilobuladas, crestería de cardina y una moldura abocelada rodeando cada uno de los elementos que lo componen. La superficie se cubre con hojas de tallas muy marcados y ondulados. En el centro, sobre una escena de ángeles tenantes que ocupa la superficie del cuadrón, se ubica el Crucificado. En las expasiones figuras el Pelícano, María y Juan, cobijados bajo complejos doseles arquitectónicos, y un probable Adán, que aparece en la habitual actitud orante a los pies del Salvador. La decoración del reverso no está relevada sino grabada y, en su origen esmaltada. Entre lo figurativo aparecen los símbolos del Tetramorfos, escenas relativas a la Pasión, algunos santos y otras figuras desconocidas. En el cuadrón se efigia el Triunfo de Cristo. La cruz aparece ya citada en los primeros inventarios del libro de fábrica parroquial conservado más antiguo (13 de noviembre de 1549 y en 12 de febrero de 1623): "una cruz grande de plata dorada por la una parte, y por la otra esmaltada con sus evangelistas y chapiteles de plata dorada".
  • Cruz procesional

    Cruz latina (aunque de brazos muy equilibrados) de travesaños rectos, con expansiones ovales y remates flordelisados. Consta, además, de una pequeña macolla globular adornada con motivos fitomorfos. Lo más curioso de esta pieza es que, a pesar de su tardía cronología, sigue modelos propios de fines de la Edad Media. Eso sí, sus ornatos son típicamente barrocos ya, con piedras ovales y rombales, ces, vegetales desnaturalizados, etc. La decoración figurada se concentra en los cuadrones, que tienen forma circular. En el anverso un Crucificado, con un "lejos de Jerusalén" tras él. En el reverso una Virgen con el Niño rodeada de rayos.
  • Salvilla de comunión

    Sencilla bandeja de forma ovalada y escasa profundidad, con asa lateral de perfil sinuoso. En esta última se grabó el monograma "IHS". Se trata de una pieza de factura contemporánea, con la sencillez adecuada a sus fines. Conserva funda textil.
  • Cáliz

    Se trata de uno de los cálices que actualmente se encuentran en uso dentro de la iglesia. Como es habitual en los vasos litúrgicos que se hicieron en el cambio de siglo, mantiene una de las estructuras típicas del siglo XVI, pero comienza a introducir una decoración de cintas recortadas típica ya de la primera mitad del siglo XVII. Consta de pie con un cuerpo principal abocelado, pestaña saliente y cuerpo superior troncocónico en el que se ajusta el astil. Esta mantiene el nudo oval (aquí con decoración extendida desde el pie) y una pareja de cuellos periformes flanqueados por arandelas molduradas. La copa es lisa troncocónica.