Bienes históricos y artísticos
Conjunto de fichas
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- Descripción
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Bienes históricos y artísticos
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Colección de bienes históricos y artísticos de la Tebaida Berciana.
Fichas
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Magdalena penitente
Enmarcada por un arco de medio punto, con decoración pintada en sus enjutas con cabecitas de ángeles, una corpulenta Magdalena se muestra arrodillada, con forzada adecuación al marco. Dos arbolitos insinúan un paisaje natural (un bosque) en que el pena sus pecados la arrodillada, de largos cabellos dorados y sueltos, que apreta contra su cuerpo una calavera con su mano derecha mientras mira al cielo a la aparición de un Crucificado. Se atavía con un vistoso vestido rojizo y azulado, cuajado de flores estampadas que deja descubierto uno de sus pechos entre sus mechones. Atuendo y disposición componen una escena de acusada sensualidad. La monumentalidad de la figura, muestra la influencia de Gaspar Becerra, y la recepción de los modelos miguelangelescos. -
Santa Ana triple
Destaca este tablero del conjunto por el cortinaje que forma el fondo de la escena, pintado de intenso color azul turquesa. Muestra a Santa Ana y a la Virgen que, sentadas, entre ambas sostienen a un pequeño Cristo ataviado con un llamativo vestido de color rojo con estampados florales. También estampado es el vestido virginal, en tonos claros por debajo del manto azul con forro rojo. El vestido de santa Ana es más discreto. Madre e hija, tocadas, dirigen al infinito sus miradas, sin cruzarse. Madre e Hijo llevan cabellos dorados. Como apuntábamos, la escena destaca por el color del cortinaje de que se forma el dosel bajo el que se encuentra la Familia. -
Santiago apóstol
Santiago, barbado, con semblante serio, frontal, y con una pierna ligeramente avanzada, se muestra como apóstol. Lleva un sombrero troncocónico (en el que no se han conservado atributos, si llegó a tenerlos). Sobre su vestido se dispone un manto, con prendedor sobre el hombro izquierdo que permite plegar el manto de manera eficaz. Lleva un libro cerrado en su mano derecha. La pérdida del brazo izquierdo priva a la escultura de la proporción y movimiento que tendría en su momento. Aunque su manto cae hasta el suelo, se descubre su peana. -
San José con el Niño
Conjunto escultórico de José con Niño de interesante juego de volúmenes y composición piramidal. San José, con mirada hacia arriba, con barba y cabellos al viento, dorados todos, está de pie. Su atavío lujoso se compone de vestido de colores ocres, estampado y abotonado en su parte superior, bajo una capa con mucho vuelo, roja en su parte exterior y azul en su forro, una y otro con mucha presencia. Con su brazo izquierdo sostiene al Niño (vestido con un constrastante atuendo blanco estampado), que, sentado sobre dicho brazo, juguetea serio tocando el cabello de su padre. El del Niño es también dorado. Por su parte, el padre le toca suavemente el pie con la mano que le queda libre. Se asienta la talla sobre una peana solidaria inscrita en los tres lados visibles. -
San Bartolomé
Santo de pie, con disposición frontal mitigada por el suave escorzo del cuerpo y el movimiento de sus brazos. De la indumentaria destaca el vestido, que le cubre hasta los pies, estampado, y el manto de forro azul que se cae por el hombro derecho. El santo, barbado y con cabello corto crespo, levanta su brazo derecho, en cuya mano se ha perdido el atributo que portaba, un cuchillo seguramente. La mano izquierda, avanzada, agarra una cadena que sujeta por el cuello a un horroroso demonio negro tumbado que yace a los pies del santo (este, de hecho, le pisa), haciéndole de gran peana. Todos los atributos conducen a la representación de San Bartolomé, por lo que desconocemos por qué en la peana, con letras góticas, se habla de san Roque, pues ninguno de los símbolos parlantes de este están reproducidos en la talla. -
Misa de San Gregorio
Es uno de los pocos tableros de este retablo que se compone sin arco de medio punto que lo enmarque, lo que permite mostrar a seis sacerdotes revestidos de blancas capas pluviales y con amplia tonsura (un oficiante que levanta una visible Hostia, y cinco concelebrantes) que asisten arrodillados al milagro de la aparición de Cristo, que entre sus "arma" se visibiliza en una de las esquinas superiores de la escena. Una cruz patriarcal portada por uno de ellos se sitúa en el mismo nivel que la divina aparición. -
San Juan Bautista
Extraordinario tablero que representa en relieve, y bajo un arco de medio punto , la imagen del Bautista, que lo ocupa por completo. El santo, de pie, mirando hacia arriba con la boca entreabierta, y cubierto con una pelliza de forro blanco que deja la mitad derecha de su tronco al descubierto, flexiona su pierna izquierda produciendo un eficaz escorzo, agudizado por la visión de sus piernas al descubierto y por la postura de sus brazos, doblado el izquierdo sobre unas rocas y apoyada la mano en su mentón, y elevado el contrario, señalando hacia arriba. El fondo azul sobre el que destaca la figura deja entrever con unos escuálidos arbolillos un entorno natural. Lo enjuto del cuerpo del santo es realzado por la tensión del cuerpo, realzada por la representación de los músculos. Las lagunas de parte de la policromía restan efectividad al conjunto de la composición. -
San Lucas
El evangelista Lucas, con larga barba y cabello corto crespo, se dispone en un lado del tablero, sentado de perfil. Porta vestido azul claro y manto oscuro, que rodea su cuerpo en zigzag. Apoya su hercúleo brazo derecho en un enorme pliego (el Evangelio que escribió), mientras señala con su mano izquierda una de las líneas, en actitud meditabunda. El pliego se apoya en un enorme toro, que parece ocupar la mitad de su composición, en alusión a su atributo, si bien se funden prácticamente las piernas del Evangelista y el animal, de la misma policromía.







