Bienes históricos y artísticos

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Fichas

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  • Relieve: San Juan y san Lucas

    San Juan: Relieve enmarcado en un óvalo de talla dorado y policromado. San Juan, sentado e imberbe (el único de los cuatro), escribe el Evangelio en actitud absorta. El águila que lo identifica le observa detenidamente mientras mantiene el tintero en el pico. Al fondo, paisaje tanto natural como urbano en que descolla un edificio religioso y una estilizada torre. San Lucas: Relieve enmarcado en un óvalo de talla dorado y policromado. El santo se sienta sobre el toro que lo identifica. Mira de soslayo al espectador mientras sostiene el Evangelio. Un fondo urbano con protagonismo da profundidad a la escena, avivada por los pliegues de su vestido y mando, al aire este último.
  • Relieve: San Ambrosio

    Voces Jolías ha propuesto que se trate de un pasaje de la iconografía de san Ambrosio (frente a otra propuesta que afirmaba que era san Leandro).
  • Retablo de la Piedad (retablo mayor)

    Retablo mayor, de profusos relieves, talla y pintura. Compuesto de banco, dos cuerpos y ático, en horizontal, y tres calles en vertical de estructura simétrica, flanqueadas por polseras. Los relieves se concentran en el banco y ático (Padre Eterno), la calle central se ocupa con tallas y las laterales con tablas pintadas. En el banco se suceden representaciones de doctores, evangelistas y mártires. La calle central reserva su encasamento central a una Piedad y la superior a la Asunción. El resto del programa iconográfico se reserva a episodios de la vida de María, con la excepción de las laterales del primer cuerpo que se dedican a episodios cristológicos. Dos tallas en bulto de Pedro y Pablo se sitúan por debajo de cada polsera.
  • Retablo de San Miguel

    Pequeño retablo de dos cuerpos más ático y tres calles sobre predela con relieves. Se halla encajado de manera deficiente en un arcosolio del muro sur. Columnas estriadas con el tercio inferior con grutescos con traspilares enmarcan sus encasamentos, de los que falta el central. Destacan los desarrollados aletones del cuerpo superior, compuesto por una única hornacina, que acoge a la talla titular. Un mínimo ático en forma de piñón triangular remata la estructura. El cuerpo bajo se ocupa por las tallas de San Roque, en el centro, flanqueado de San Sebastián (a la izquierda del espectador, según lo mira de frente) y un relieve de alabastro de Virgen con Niño. El pintor de Salas Amaro Lobos firmó en 1638 un contrato para policromarlo, que fue anulado por ciertas desanevencias.
  • Pintura mural casquete absidal

    Cuando se intervino el retablo mayor (1992-1993) aparecieron antiguos revestimientos del casquete absidal. Dos, concretamente. El más antiguo, que parece que se conserva por entero, es un efectista fondo de color teja interrumpido por el despiece pintado de sillares, delineado por línea simple blanca. Es probable que esta decoración fuera la que inauguró la renovada iglesia a mediados del siglo XVI. Por encima de este enlucido se pintó (quizá en el siglo XVIII) un cortinaje, del que hoy apenas resta la mancha de color anaranjado que constituiría el fondo de lo que se ve con las cortinas abiertas. Se han perdido todos los detalles. Se conservan dos líneas negras perimetrales festoneadas que es difícil asegurar si pertenecen a alguna de estas dos decoraciones murales (posiblemente a la dieciochesca) o a otras que históricamente hubiera.
  • San Pablo

    Pintura sobre tabla que representa una cabeza de perfil (no corresponde exactamente con la pareja de San Pedro, que muestra parte del pecho) de San Pablo, calvo, con abundante barba y semblante serio. Se advierte la empuñadura de una espada (su atributo martirial) que sujeta con su mano izquierda.
  • Santa Faz

    Pintura sobre tabla que representa la "Vera Icon", el rostro de Cristo que tradicionalmente se considera que quedó impresionado en la Verónica. Rostro frontal de Cristo con cabello simétrico que le cae sobre los hombros, grandes ojos ovalados, boca cerrada y barba y bigote recortados. Tres potencias enmarcan su cabeza, cada una de ellas con tres pequeños rayos. Destacan las buenas carnaciones.
  • San Pedro

    Pintura sobre tabla que representa el rostro de perfil de San Pedro, que muestra como atributo dos llaves, una dorada y otra como si fuera su sombra. San Pedro se muestra con grandes entradas, pelo grisáceo, boa entreabierta, barba corta desordenada y grandes ojos ovalados. Se alcanza a ver parte del pecho, cubierto con un manto con cuello en forma de uve.