Bienes históricos y artísticos

Conjunto de fichas

Fichas

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  • Campana sur

    Campana de perfil esquilonado y yugo moderno de madera. En el hombro 3 cordones. En el pie dos pares de cordones y la inscripción: SIENDO CURA D. ANTONIO GARCIA Y MAYORDOMO VENTURA BARRIOS. SALVANOS CHRISTI PER VIRTUTE [...]. Linea inferior con inscripción: AÑO DE MDCCCXXVI. En el medio pie, Cruz de Calvario sobre cuatro gradas compuesta a partir de moldes cuadrados con cruz recta en su interior.
  • Órgano

    Órgano de tipo realejo. Cerrado, es un simple mueble con un ático con estrellas de cuatro puntas tumbadas caladas en la plancha de madera. El teclado alcanza 4 octavas y una corta. Los tubos son de estaño, Dos conjuntos de tiradores a cada lado del teclado ofrecen 10 registros.
  • Cristo crucificado

    Pintura sobre tabla que representa al titular del templo. Su soporte se recortó imitando la propia morfología de la imagen de bulto. Parece pues, que el el Cristo se hubiera colocado sobre la cruz propiamente, aunque forman parte de una única pieza. La pintura es fiel al original en todos los detalles, disposición del Cristo, tratamiento de la anatomía, forma y color del paño de pureza, e incluso en el carácter patético de la policromía que muestra los sufrimientos de la Pasión.
  • Ángel tenante

    Escultura de bulto redondo de un gracioso angelito sentado sobre el remate derecho (según se mira) del ático. Viste túnica larga, ceñida a la cintura y policromada de colores verdosos con flores en el anverso y de color rojo en el reverso. De sus hombros nacen sendas alas, coloreadas en rojo y azul. Luce cabellera corta y rubia. Entre sus manos porta una cartela de movidos perfiles que podría confundirse con una suerte de arpa o lira, pero en realidad es una superficie lisa que sirve para colocar un emblema cristológico.
  • Ángel tenante

    Escultura de bulto redondo de un gracioso angelito sentado sobre el remate izquierdo (según se mira) del ático. Viste túnica larga, ceñida a la cintura y policromada de colores verdosos con flores en el anverso y de color rojo en el reverso. De sus hombros nacen sendas alas, coloreadas en rojo y azul. Luce cabellera corta y rubia. Entre sus manos porta una cartela de movidos perfiles que podría confundirse con una suerte de arpa o lira, pero en realidad es una superficie lisa que sirve para colocar un emblema mariano.
  • Coronación de la Virgen

    Óleo sobre lienzo que representa la Coronación de la Virgen. En el centro de la composición, ocupando la mitad inferior de la tela se coloca María, de hinojos y en actitud de oración. Su manto y las nubes sobre las que arrodilla están soportadas por ángeles. En la parte superior, sujetando la corona emergen de una gloria celestial Dios Padre y Jesuscrito, ambos sentados sobre tronos de nubes. Entre ellos emerge la paloma del Espíritu santo. Iconográficamente tiene cierto interés, pese a que las cualidades del pintor resultan un tanto justas en la resolución de los rostros y en el tratamiento de los cuerpos, por ejemplo.
  • Inmaculada Concepción

    Como en el ya referido san Antonio de Padua, la imagen de la Inmaculada Concepción compendia extraordinariamente bien los estilemas que Gregorio Fernández ideó para esta iconografía mariana: el perfil piramidal, la postura de las manos de la Virgen, la disposición de la cabeza y los cabellos, el tratamiento alatonado de los pligues y las abolladuras en el exterior del manto... Desde luego, quien la labró conocía alguna escultura fernandesca o del taller del escultor lucense. Es cierto que aquí el trabajo de los pliegues resulta menos elaborado y que el trabajo del rostro no llegó a unas cotas de calidad reseñables. Eso sí, quien policromó y estofó la imagen se empeño a conciencia, pues el trabajo resulta verdaderamente detallista y cuidado.
  • Sierpe de la Inmaculada

    Bajo los pies de la Inmaculado asoma una gran sierpe de madera, exenta y labrada en varias piezas. Entre ellas no encajan, lo que no significa que se haya perdido una intermedia, sino que se pensó para permancer parcialmente oculta tras la escultura y por ello no fue necesario tallarla compelta. La primera pieza recoge la cabeza, con un aspecto casi caricaturesco, la segunda integra la cosa de remate enrollado. Por su parte superior corre una suerte de escama continua. Su policromía es sencilla, tratando de aportar cierto naturalismo al animal.