Bienes históricos y artísticos

Conjunto de fichas

Fichas

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  • Grafitos históricos

    Grafitos incisos textuales realizados con letra carolina. Uno de ellos parece referir una datación. Otro cita a un personaje: MARTINVS
  • Grafitos históricos

    Diversos grafitos incisos, mayormente simbólicos y textuales. Estos se realizaron con letra carolina.
  • Grafitos históricos

    Diversos grafitos, mayormente figurativos y simbólicos. Los textuales se realizaron con letra carolina. Mayormente son incisos, pero no faltan algunos pintados con almagre. Las representaciones de personajes mitrados (abad u obispo) son muy similares a los de los códices del siglo X
  • Conjunto facticio de relieves

    Conjunto facticio de relieves compuesto por una piedra con cruz patada incisa, un fragmento de ventana bífora con dintel que contiene una inscripción más otra piedra con una inscripción de dedicación. Se embutieron en el hastial occidental de la ermita de la Santa Cruz quizá en el siglo XVIII.
  • Dintel inscrito

    Reproducción de una piedra rectangular inscrita. Texto de la inscripción: "AECCE SCE CRUCIS". Las interpretaciones clásicas varían según se decida restituir las abreviaturas. Así, podría ser tanto AECCE [SIGNUM] S[AN]C[TA]E CRUCIS (Aquí está el signo de la Santa Cruz) o AECC[LESI]E S[AN]C[T]E CRUCIS (Iglesia de la Santa Cruz).
  • Cáliz-copón

    También conocidos como Cáliz y patena del abad Pelayo, se trata de una de las joyas más preciadas de la orfebrería románica hispana. El cáliz responde a una estructura de gran simplicidad estructural, dividido en tres partes claramente definidas. La base se resuelve con la forma de tronco de cono truncado y liso, sencillamente cincelado en el labio exterior. Su interior aparece recorrido por una inscripción grabada y dorada. El nudo, fundido, es un prodigio de trabajo de imitación vegetal, con un juego de nudos, de curvas y contracurvas entrelazadas de evocación irlandesa, en cuyos cuatro puntos se distribuyen los símbolos tradicionales del Tetramorfos. La copa, en forma de media esfera tan sólo muestra su interior y el borde exterior dorado, sin ornamento alguno que distraiga la configuración final. En un momento indeterminado del siglo XIX un responsable de la diócesis de Astorga los regaló al Cardenal Moreno, arzobispo de Valladolid y de Toledo, y a su muerte los herederos vendieron ambas piezas a un anticuario, quien en 1886 las revendió mediante subasta pública al Museo del Louvre.
  • Cruz de Peñalba

    Se trata de una cruz votiva equilátera, patada con ápices cóncavos, y sus brazos de láminas de latón se insertan en un disco central compuesto de dos chapas claveteadas. El anverso se orla de una cinta cincelada a base de tallos ondulados, alrededor de sus brazos, sólo interrumpida en el extremo inferior, poniéndonos sobreaviso de su posible carácter procesional, no pendente. La rítmica presencia de chatones de pedrería no permite, sin embargo, realizar lecturas simbólicas como se ha hecho con otras cruces del antiguo medievo, pues como día son postizos, como las letras alfa y omega. El reverso, con la impronta de esta decoración, reparte la leyenda dedicatoria en sus cuatro brazos con grafía mozárabe en finos trazos oblicuos.
  • Ventana bífora/fragmento de cancel

    Ventana bífora recompuesta en lo que parece un fragmento de cancel, que forma uno de los vanos (el otro se perdió por fractura). Completa el conjunto un dintel superpuesto y una lápida con inscripción a modo de jamba.