El púlpito de la iglesia de Santa Columba se conserva completo y en muy buen estado, a excepción de sus escaleras de acceso, que se perdieron con la propia pérdida de uso del mueble.
Su basa es prismática y su pie tiene forma de columna acanalada alzada sobre una basa bulbosa y rematada por una copa circular abocelada y decorada con gallones. Frente a la piedra de la anterior estructura, para la tribuna se utilizó el hierro, barrones de forja, torneados y decorados con chapas caladas con motivos vegetales y doradas. Por último, el tornavoz es la pieza más compleja y elaborada, compuesta de varios cuerpos superpuestos de los perfiles más diversos, siendo el final de forma bulbosa y con aristas resaltadas por piezas de talla que simulan vegetales y se acompañan de rocallas en sus frentes. En la coronación, y sobre una base octogonal un Niño de bulto redondo tocando una trompa.
Angelito desnudo, dispuesto a la derecha del ático del retablo. Muestra una tela dorada que le cubre las partes pudendas y que sujeta en su mano derecha. Entre las manos porta una especie de rameados vegetales.
Angelito desnudo, dispuesto a la izquierda del ático del retablo. Muestra una tela dorada que le cubre las partes pudendas y que sujeta en su mano izquierda. Entre las manos porta una especie de rameados vegetales
El relieve de la parte media del ático recoge la iconografía de Santo Domingo recibiendo el rosario por parte de la Virgen. A la derecha María con el Niño, en pie, sobre un celaje de nubes. A la izquierda el santo, de rodillas, sujetando el rosario entre sus manos en actitud de besarlo.
Ambas imágenes lucen estofados a base de rameados vegetales.
Angelito desnudo, dispuesto a la derecha de la hornacina central del retablo. Muestra una tela dorada que le cruza el pecho desde el hombro derecho a la cadera izquierda y porta una cornucopia en la mano izquierda.
Angelito desnudo, dispuesto a la izquierda de la hornacina central del retablo. Muestra una tela dorada que le cruza el pecho desde el hombro izquierdo a la cadera derecha y porta una cornucopia en la mano diestra.
Pequeña corona real de tipo cerrado que porta sobre su cabeza el Niño Jesús. Consta de un aro sogueado, una cesta compuesta a base de ces y rocallas. Estos mismos ornatos los encontramos repartidos a lo largo de los cuatro imperiales. Todos se unen en la parte superior en una esfera de plata rematada por una cruz latina de brazos diédricos con remates esféricos.
Rosario de cuentas esféricas de madera, labradas con líneas incisas y círculos concéntricos. En su remate se dispone una cruz de nácar de recortados perfiles. En su interior se grabó la figura del crucificado con querubes en los remates de la cruz y el Espíritu Santo sobre el titulus.