Bienes históricos y artísticos

Conjunto de fichas

Fichas

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  • Mesa de altar

    En la parte inferior del retablo de San José se dispone esta mesa de altar de piedra, policromada en tonalidades verdosas y doradas, ornada con rocallas y vegetales desnaturalizados. Tiene forma rectangular, pero sus paredes, más anchas arriba que abajo, adquieren una forma sinuosa o tornapunteada. Es gemela a otras de las ya vistas, pero esta se ejecutó en piedra y recogió en su parte inferior una inscripción dedicatoria.
  • Retablo de San José

    Retablo barroco de único cuerpo y ático, muy alterado en su disposición e imaginería. Ya de por sí es el único retablo del conjunto de la iglesia que difiere en cuanto a su morfología y estilo. Quizá esto se deba, como recoge la tradición, a que la procedencia del retablo no sea de este edificio, sino que habría venido de otro templo. Consta de banco con ocho ménsulas rpertidas en los extremos y una parte central lisa donde se abre el sagrario. Los referidos soportes responden en el cuerpo inmediato a tres columnas y una pilastra en cada lado. Las primeras tienen capitel de orden compuesto, fuste entorchado con el tercio inferior decorado a base de golpes de gubia que semejan escamas. Las pilastras van cajeadas y muestran características piedras y gallones. Sólo el centro del cuerpo posee una hornacina para albergar imágenes. La separación del cuerpo y el ático se realiza mediante un entablamento bastante canónico, con molduras lisas, mensulillas y dentellones. En los extremos se disponen dos extrañas piezas cuadrangulares con rameados vegetales y pirámides vignolescas. No es posible saber cómo se remataría originalmente el retablo en estos flancos, pero desde luego no sería así. El ático se compone de una hornacina en arco de medio punto con dos aletones pictóricos, delante de los cuales se dispones imágenes y sendos flameros. La estructura se remata con su propio entablamento y un tímpano semicircular quebrado. Aquí acabaría originalmente el retablo, pero en el centro del tímpano se colocó una suerte de hornacina prismática rematada por una cruz sobre Calvario.
  • Espíritu Santo

    En la coronación del ático encontramos una pieza prismática, de bordes cóncavos, decoradas con haces de rayos desiguales y múltiples rocallas. En su centro se dispone un medallón oval con la Paloma del Espíritu Santo en su interior, que luce sus patas hacia el espectador y sus alas explayadas.
  • Cristo Despojado

    En la parte central del ático del retablo de la Inmaculada, dentro de un marco en arco carpanel se encuentra un relieve el tercer tablero de temática cristológica del conjunto. En este caso muestra a Cristo despojado de sus vestiduras rodeado de sayones. Nos presenta a Cristo, en pie, ultrajado, vestido únicamente con un pequeño paño de pureza. Los cuatro soldados que le rodean, visten a la moda de la época, y portan en sus manos cuchillos o la propia soga con que sujetan a Cristo. Hermana estilísticamente con los otros, todos con un estilo sobrio y un estilo más que discreto.
  • Prendimiento de Cristo

    En la calle lateral derecha del retablo de la Inmaculada, dentro de un marco mixtilíneo se encuentra un relieve que representa el Prendimiento de Cristo. Nos presenta a Cristo, en pie, vestido con túnica y manto ricamente estofados, tocado con nimbo rodeado de haces de rayos. Se muestra maniatado y cabizbajo, mientras su captor le conduce tirando de la cuerda que ata sus manos. A su izquierda, pues, figura un soldado, en pie, tocado con casco y vestido como el personaje del anterior relieve.
  • Bautismo de soldado arrepentido

    En la calle lateral izquierda del retablo de la Inmaculada, dentro de un marco mixtilíneo se encuentra un relieve de compleja interpretación, pero de temática claramente cristológica, como el resto de iconografía. Nos presenta a Cristo, en pie, vestido con túnica y manto ricamente estofados, tocado con nimbo rodeado de haces de rayos. Alza su mano izquierda en actitud de bendecir y en la derecha porta una especie de cuenco o concha del que derrama agua sobre la cabeza del personaje contiguo. A su lado, pues, figura un personaje arrodillado, vestido como un soldado romano que une sus manos en oración e inclina la cabeza para recibir el bautismo. De por sí, la escena es extraña, pues en los Evangelios no existen ningún episodio en el que que Cristo bautice individualmente a nadie. De hecho, el propio Evangelio de Juan precisa que Jesús no bautizaba, sino sus discípulos. Dado el carácter del resto de relieves y el aspecto del sayón, podríamos pensar en alguna interpretación apócrifa, popular o incluso alegórica sacramental. Conocemos pasajes como la conversión y el bautismo de Longinos, el Bautismo de Constantino, o la conversión de algún soldado o centurión arrepentido. Sea como fuere la escena no procedería de una fuente evangélica sino de alguna literatura piadosa.
  • Mesa de altar

    En la parte inferior del retablo la Inmaculada se dispone esta mesa de altar de madera, policromada en tonalidades verdosas y doradas (aunque repintada), ornada con rocallas. Tiene forma rectangular, pero sus paredes, más anchas arriba que abajo, adquieren una forma sinuosa o tornapunteada.
  • Retablo de la Inmaculada

    Retablo tetrástico de estilo rococó dedicado actualmente a la Inmaculada aunque originariamente hubo de tener una advocación cristológica dado el sentido del resto de la iconografía del conjunto. Se compone de escueto banco de movidos perfiles, con entrantes y salientes, que viene a reflejar el perfil ligeramente ochavado de su estructura. Sobre esta base se alza un único cuerpo dividido en tres calles en la que destaca la central por su complejidad y profundidad. El ático toma un desarrollo muy notable, casi como si de un cuerpo se tratase, con forma tripartita reservando la calle central a la iconografía y los laterales a sendos aletones y pináculos. La decoración invade el banco, los tercios inferiores de los fustes, la coronación de los encasamientos, el desarrollado entablamento separados y, por supuesto, el ático. Todo ello poblado de rocallas, ces, vegetales desnaturalizados y tarjas recortadas. Preside la hornacina principal una Virgen Inmaculada de factura contemporánea, que sustituye a la imagen original del conjunto que desconocemos cual sería.