Bienes históricos y artísticos

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Fichas

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  • Inmaculada Concepción

    Imagen vestidera que ocupa la hornacina central del retablo de la Virgen Inmaculada. Es una escultura de factura moderna, a la que únicamente se tallaron piernas (hasta la pantorrilla), manos y cabeza, pero interesante por su devoción en la localidad y por conocer su procedencia barcelonesa al haberse fabricado en los talleres del conocido maestro Tomás Picas. Su gesto dulce y estereotipado concuerda con el de las imágenes marianas del primer tercio del siglo pasado. Tras su cuidada cabellera, lleva una corona de metal con inscripción identificativa.
  • Retablo de la Virgen Inmaculada

    Sencillo retablo de tipo hornacina compuesto por un sencillo marco verdoso más ancho en la parte inferior que en la superior y de remate mixtilíneo, al que se superpusieron distintas piezas de talla en forma de tornapuntas, "ces", rocallas y cabezas de querubes de estilo rococó. En el remate, además, se dispuso la paloma del Espíritu Santo. La rosca del arco de su hornacina contiene doce casetones cuadrangulares con espejos.
  • Exvoto de cabeza infantil

    Pieza de cera con forma de cabeza infantil realizada a molde. Tiene bien detallado su rostro y su peinado, donde se aprecian las dos parte de su molde. En la actualidad se encuentra vinculado como exvoto a la talla de Jesús Nazareno.
  • Exvoto de cabeza femenina

    Pieza de cera con forma de cabeza femenina realizada a molde. Tiene bien detallado su rostro y su peinado. En la actualidad se encuentra vinculada como exvoto a la talla de Jesús Nazareno.
  • Basamento del retablo de San Antonio

    En el centro del basamento se insertó una pequeña tabla, hoy jaspeada, en cuyo centro se grabó y pintó un corazón en color rojo.
  • San Jerónimo penitente

    Relieve rectangular que representa a San Jerónimo en una de sus facetas más habituales, la de penitente. El personaje se muestra de rodillas, parcialmente desnudo al haber retirado las vestiduras de su pecho para golpearse con la piedra que porta en su mano derecha. Mientras, con la izquierda sujeta un libro abierto que reposa sobre una mesa junto a otros de distinto tamaño pero de idéntico aspecto. Bajo la mesa figura otro de los atributos más habituales del santo, un león que solía acompañarle. En su imagen de anacoreta aparecen también las vestiduras cardenalicias, como el capelo que reposa sobre las rocas del fondo de la escena. Dentro de la escasamente conseguida perspectiva se arremolinan varios árboles, nubes, rocas, e incluso una trompeta celestial, recuerdo del ángel que se le apareció mientras meditaba en su retiro anunciando el Juicio Final. En general es un tablero discreto, no mal resuelto en el protagonista, aunque con evidentes carencias en el resto.
  • San Antonio

    Imagen del titular del retablo dispuesta sobre un fondo policromado, de apariencia textil, con flores, frutos y tornapuntas bícromos. La talla recoge al santo en su habitual representación, en pie, con hábito monacal franciscano ceñido a la cintura y amplia tonsura. En su mano diestra llevaría un atributo hoy perdido y sustituido por una rama de flores; en la izquierda el recurrente libro sobre el que se asienta la figura del Niño Jesús. El trabajo de su rostro, bastante inexpresivo, pero de rasgos duros, y el metálico tratamiento de los plegados, sitúan esta imagen entre los últimos coletazos del romanismo y los comienzos del barroco.
  • Retablo de San Antonio

    Retablo compuesto de dos cuerpos de dispar factura, el inferior contrarreformista el superior barroco, ensamblados seguramente como partes de un mismo conjunto a fines del siglo XVII. En este último momento se añadiría también el pequeño basamento con rameados vegetales de aspecto carnoso y los aletones con tornapuntas y hojas que pretender dar cierta unicidad a los dos cuerpos. El cuerpo bajo, donde va el titular del retablo consta de dos pares de columnas entorchadas, sustentadas sobre netos y ménsulas, que flanquean una hornacina central. Esta, ha perdido su forma original al modificarse y cerrarse en algún momento relativamente reciente, aunque parece que tuvo forma de arco de medio punto. El cuerpo superior es más sencillo en arquitectura, pero riquísimo en su decoración de cáracter barroco, repartida por toda su superfice a base de aplacados, colgantes, cabezas de querubes... En él, varios pares de pilastras superpuestas, lo que provoca un notable movimiento, enmarcan el encasamiento central, donde se puede reconocer un relieve de San Jerónimo Penitente. Tal y como se configuró el conjunto, este cuerpo alto parece que quedó preparado para recibir imágenes sobre él, lo que no sabemos si en algún momento ocurrió.